Cómo aprender inglés de una vez por todas (II): 8 Consejos prácticos

En esta segunda parte dedicada a las dificultades que muchos encuentran en el aprendizaje del inglés, describimos 8 estrategias sencillas y fáciles de aplicar para empezar a obtener resultados. 


Detecta tus puntos débiles
Saber en qué se flaquea es una manera de saber dónde empezar a dedicar más esfuerzos y en qué hay que invertir más tiempo. Cada uno sabemos en qué tenemos más problemas pero no está demás pedir a un profesor qué cree que debemos mejorar con más urgencia o qué es más necesario trabajar antes de pasar a un siguiente tema o nivel. Puedes también grabar tu voz para detectar fallos.

Sumérgete en el idioma
Más allá de la opción de pasar una temporada en un país de habla inglesa, hay opciones más sencillas y más al alcance de todos. Si bien puede ser necesario tener un poco más de fuerza de voluntad para obligarse a utilizar el idioma, pueden obtenerse buenos resultados. Puedes contactar con hablantes nativos y también buscar todo tipo de medios y materiales en inglés: radio, televisión, reportajes en internet, prensa online, lecturas en versión original. Incluso puedes curiosear las instrucciones de uso o ingredientes de alimentos en inglés para conocer nuevo vocabulario.

Obviamente no entenderás todo (quizás bien poco al principio) pero es muy importante ir acostumbrándose a los sonidos y a la entonación de las frases. Poco a poco irás asociando cosas aprendidas con lo que vas leyendo o escuchando, pudiéndolo consolidar con más facilidad. Puedes también intentar ir construyendo mentalmente frases para describir acciones cotidianas, intentar hacer la lista de tareas o de compras en inglés, buscar recetas de cocina en inglés, utilizar los menús en inglés en tu móvil o de algún otro aparato electrónico que uses frecuentemente, etc.

Lleva el idioma a tu terreno
Hacer el aprendizaje efectivo y, a la vez, ameno, busca qué partes de tus aficiones pueden incluir el idioma. Apréndete las letras de canciones de grupos de música que te gusten, mira publicaciones especializadas sobre algún hobby que tengas en inglés, elige videojuegos en inglés, navega por internet y busca información y gente con afinidades con la que charlar sobre las aficiones compartidas, etc. Puedes divertirte con pasatiempos en inglés como sopas de letras, cruzadas, crucigramas, etc.

Crea un equipo
Aprender de forma colaborativa puede hacerte sentir mejor: puedes unirte a otros que estén aprendiendo inglés para practicar. Puede ser efectivo reunirte con gente con quien sólo puedas comunicarte en inglés o con quien puedas hacer un intercambio lingüístico. Gracias a internet y las redes sociales seguro que no te resulta difícil dar con encuentros, cenas informales o comidas organizados para practicar inglés en tu ciudad o bien cerca de ti. Si no, puedes llevar la iniciativa y montar tu propio grupo.

Si se opta por el aprendizaje colectivo, hay que procurar no compararse con los demás ya que lo importante es sentirse desinhibido para expresarse, equivocarse, corregirse y corregir a los demás, etc. Es obvio que cada uno tendrá un nivel y unas fortalezas, por lo que no tiene mucho sentido pensar en la práctica como una competición, a menos que se participe en competiciones lingüísticas que sean parte de las actividades del grupo de aprendizaje. 

Aprovecha bien tus clases
Tanto si vas a clases particulares, en grupo o individuales o bien aprendes inglés online, aprovecha los recursos que se te ofrecen y las indicaciones de los profesores. No veas los deberes o tareas de clase como un castigo o algo tedioso sino como una manera de ponerte a prueba, de practicar y, en definitiva, de mejorar. Para aprender un idioma hay que dejar la pasividad de lado, bien lejos. Si te sugieren lecturas extra, acéptalas, participa en clase, ofrécete de voluntario para actividades propuestas por el profesor. Ante todo, supera el miedo a equivocarte o a hacer el ridículo. Nadie espera que cada vez que te expreses lo hagas de forma clara y sin fallos. Piensa que en nuestro propio idioma a menudo nos podemos equivocar también. ¿Por qué motivo no nos iba a pasar con un idioma que estamos estudiando?

Piensa en los beneficios de manejarte en inglés con soltura
Para mantener tu motivación, recuerda las razones y objetivos que te llevaron a querer mejorar tu inglés. No mires sólo las tareas y exámenes que se te van presentando a corto plazo: intenta ver la imagen completa. Tomar perspectiva de esta manera puede darte un empujón cuando te estés enfrentando a dificultades o momentos de frustración.

No te rindas: paso a paso llegarás a tu meta
Todo lo que vale la pena tiene un coste. Equivocarse no es negativo si se aprende de los fallos. Perseverar dará su fruto. Márcate pequeñas metas que te resulten asumibles, con un nivel de dificultad que vaya aumentando de forma gradual. Pueden ser exámenes oficiales por realizar, unidades de un temario por completar, lecturas de un nivel concreto, etc. Saber que se va avanzando en una dirección ayuda a no perderse ni distraerse.

Cuídate: en forma para el éxito
Mantén unos hábitos de vida saludable para garantizar un buen rendimiento. No quieras tampoco forzarte haciendo maratones de estudio, pues es necesario descansar y, sobre todo, disfrutar del aprendizaje del idioma. La actividad física contribuye a una mejor salud y también a facilitar el aprendizaje. Es esencial sentirse bien tanto física como mentalmente. 

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