Aprender alemán

Podemos encontrar motivos muy diversos para lanzarnos a aprender un idioma. En los últimos tiempos el alemán ha ido ganando mucho interés y son muchos los que se han animado a aprenderlo.

Dile sí a la lengua alemana
-Ya dominas el inglés y algún otro idioma importante y quieres ir más allá.
-Quieres mejorar tu currículum o saber alemán te puede ser muy útil en tu trabajo o estudios.
-Te has cansado de intentar dominar el inglés y quieres probar con otro idioma.
-Has de viajar o mudarte a un país de habla alemana por estudios, trabajo o por motivos personales.
-Te apasiona la cultura alemana y quieres acceder a obras literarias, música y cine sin traducciones.
-Eres una persona inquieta y disfrutas aprendiendo.


Primeros pasos en la aventura de aprender alemán
Una vez te has decidido a aprender el idioma, bien por obligación, bien por gusto, piensa en las distintas alternativas y cuáles están más a tu alcance. Al margen de la manera como aprendemos y estudiamos mejor, hay que tener en cuenta que aprender un idioma requiere sobre todo mucha práctica. En los primeros pasos es importante adquirir una buena base, por lo que la ayuda de un profesor será la mejor opción, bien presencial bien online, tanto a modo de clases particulares o en grupo.


¿Qué encontrarás más sencillo y asimilable?
A medida que se van aprendiendo otros idiomas comprobamos cómo va resultando más sencillo empezar a desenvolverse en un idioma nuevo. Especialmente ayuda el saber hablar idiomas de la misma familia lingüística, tanto para defenderse con el vocabulario como con algunas partes de la gramática germana. El inglés ayudará mucho, así como lenguas más cercanas como pueden ser el neerlandés y el danés, por ejemplo.

La pronunciación del alemán puede resultar relativamente sencilla para un hispanohablante, pues es bastante regular, si bien hay varios sonidos que no se dan en español. Por otra parte, acostumbrados a la irregularidad y complejidad de las conjugaciones verbales del español, el alemán puede parecer más sencillo.

Aunque al principio se cometan muchos fallos con las declinaciones, sólo son 4 los casos a utilizar (nominativo, acusativo, dativo y genitivo). Para quien haya estudiado latín o domine alguna lengua eslava (como el ruso o el polaco), con un mayor número de casos, el alemán suena bastante más sencillo.

¿Qué puede resultar más difícil?
Desde el punto de vista de un hispanohablante, habrá que familiarizarse con un vocabulario a menudo muy diferente, mucho más que cuando se estudia una lengua de la misma familia lingüística, como el francés, el italiano o el portugués, por ejemplo. Poco a poco, sin embargo, se puede ir enriqueciendo el vocabulario si somos constantes y combinamos nuestra curiosidad con el uso de un diccionario.  Muchas palabras recordarán a sus correspondientes en inglés o a las raíces latinas de las mismas palabras en lenguas románicas, pero son muchas aquellas para las que no encontraremos similitudes.

La sintaxis alemana es también significativamente diferente. El orden de los elementos de una frase puede ser a menudo muy distinto y hace que tengamos que pensar de otra manera. También tenemos conceptos nuevos, como los verbos separables. Pese a sonar muy complejo, la frecuencia de su uso hará que nos acostumbremos a ellos muy rápido. En cuanto a las declinaciones, un aspecto que hace que se cometan errores frecuentemente es el género de los sustantivos (femenino, masculino o neutro), que no coincide con los asignados en español (por ejemplo, la luna, der Mond, es masculino en alemán y la chica, das Mädchen, es neutro). La formación de los plurales, relativamente irregular y muy diferente de la del español, también requiere una dosis de memorización de excepciones y particularidades.

Las preposiciones y su combinación con los casos correspondientes son uno de los puntos más difíciles de dominar. Del mismo modo que sucede con otros idiomas, la necesidad de acompañar determinados verbos con una preposición difiere del español: habrá verbos en alemán que no precisen ir acompañados de preposición mientras que en español sí es necesario incluir una preposición, y viceversa. 

Exámenes y títulos oficiales
Para cada uno de los niveles oficiales definidos a nivel europeo (de A1 a C2), el Goethe Institut, con sedes en muchas ciudades en diferentes países, ofrece exámenes para certificar los conocimientos de alemán. Recientemente ha habido cambios en la denominación de algunas pruebas y las más relevantes son ahora: Start Deutsch (A2), Goethe Zertifikat B1 y B2, Goethe Zertifikat C1 y GDS (C2). Antes, el nivel superior correspondiente a C2 era el ZOP, que iba precedido por el ZMP, ambos reemplazados.

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