Idiomas: Online vs. offline

Si andas sin mucho tiempo libre o tienes un horario difícil pero no quieres renunciar a aprender o mejorar un idioma, puedes encontrar muy buenas opciones a golpe de click.

Cuando la opción presencial no nos funciona
Quizás nos empeñamos en buscar un curso presencial que se ajuste a nuestras necesidades y horarios y no hay manera. Algunas situaciones en que puede ser mejor para nosotros descartar la educación offline de idiomas son:

-Horario complicado por estudios, trabajo o responsabilidades familiares.
-Para el idioma que me interesa tengo que emplear mucho tiempo en desplazamientos: cerca de casa, del trabajo o del centro de estudios no hay ninguna academia donde pueda ir.
-Actualmente no me lo puedo permitir: no puedo pagar un semestre o curso entero porque no lo podré aprovechar.
-Conozco centros pero no ofrecen mi nivel y no quiero perder el tiempo en un aula con niveles diferentes y acabar bien no entendiendo nada,  bien aburriéndome con cosas que ya sé.
-No me acaba de convencer el método clásico basado en materiales en papel.
-No quiero comprometerme con un profesor particular para una serie de clases presenciales si no tengo horarios fijos.


Muchas ventajas como para no planteárselo
No es difícil dejar al margen las reticencias que podamos tener en un inicio a decidirnos por aprender un idioma online. Estamos rodeados de medios fáciles de usar y la conectividad a internet desde casi cualquier lugar es algo que podemos aprovechar. Quizás tengamos dudas o seamos reacios a probar algo nuevo, pero siempre es más fácil adaptarse a algo flexible que se adapta a nosotros que algo estructurado y más fijo como son las clases offline.


Señalamos 8 puntos fuertes del aprendizaje de idiomas online:
  1. Puedo adaptar el número de clases a tomar en función de mi tiempo y de mi presupuesto.
  2. Se me ha hecho tarde para encontrar un curso o es justo ahora que necesito unas clases.
  3. No tengo que comprar obligatoriamente libros de texto u otros materiales en papel.
  4. Aprovecho todo el tiempo que quiero dedicar a las clases: no me tengo que desplazar y tengo un profesor para mí.
  5. Puedo practicar la escritura de forma más interactiva y rápida que con los clásicos dictados, incluso si se trata de idiomas con sistemas de escritura complejos.
  6. Con los nuevos medios, cualquier idioma es posible: vídeo, audio, pizarra digital, documentos modificables, compartir archivos...
  7. Si no me convence el método de un profesor, no tengo que seguir asistiendo a un paquete de clases pagadas (trimestre, semestre o año).
  8. Puedo acordar con el profesor los aspectos a trabajar y ajustar los contenidos a mi nivel.
  9. No pierdo clases si tengo que estar un tiempo de viaje por trabajo o estudios: desde mi portátil o tablet no tendré problemas para encontrarme con mi profesor y hacer una clase o hacer alguna actividad de seguimiento o ejercicios.

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